¡Una
grata sorpresa en Coimbra!
Azulejos que ensinam (geometría)
Exposición y catálogo. Biblioteca
Geral da Universidade de Coimbra, Mayo-Septiembre,
2007.
La renovación pedagógica puede
seguir múltiples vías; la emprendida
por los jesuitas portugueses a fines del
XVII y hasta su expulsión en el XVIII
quizás no sea la más efectiva
pero es sin duda una de las más bellas:
plasmar en azulejos los hitos de sus enseñanzas
de las ciencias.
Cierto enigma -solo parcialmente resuelto-
envuelve a los diecinueve azulejos de contenido
geométrico que se han expuesto en
el verano de 2007 en la biblioteca de la
Universidad de Coimbra (UC).
Los azulejos están perfectamente
datados después de que el profesor
Antonio Leal Duarte de la facultad de Matemáticas
de la UC identificara las figuras reproducidas
como provenientes de la edición de Los
Elementos realizada en el siglo XVII
por el jesuita Andrea Tacquet. La expulsión
de la orden por el marques de Pombal tuvo
lugar en 1757.
Lo que no se conoce con exactitud es si
llegaron a colocarse todos y en qué lugar.
Parece que la procedencia más probable
sea el colegio de Coimbra, si bien la Compañía
de Jesús tenía colegios universitarios
en Lisboa, Coimbra y Évora.
Los azulejos fueron en su gran mayoría
adquiridos por el Museo Machado de Castro,
pero sin conocer la procedencia original.
A nuestros efectos lo que resulta delicioso
es encontrarse reproducidas las ilustraciones
de 14 proposiciones de Euclides y 5 de Arquímedes.
Además en cada una se indica la figura
y la proposición correspondiente.
Como muestra de interés de la exposición
reproducimos aquí dos azulejos. En
el primero es fácil reconocer que
nos explica como trazar la tangente a una
circunferencia desde un punto exterior a
ella. El segundo es la figura que sirve de
apoyo a la demostración –basada
en Arquímedes- de que la superficie
de una esfera inscrita en un cono de sección
equilátera esta en relación
4:9 con la superficie total del cono.


Animamos a los colegas a visitar Coimbra antes
del 28 de Septiembre de 2007, además
el viajero encontrará una exposición
anamórfica en el museo de Física
y la siempre agradable (matemáticamente
hablando) fachada de la facultad de Matemáticas,
totalmente decorada con reproducciones de símbolos
y teoremas matemáticos.