El investigador de la USC cree que los científicos deben estar «preocupados y ocupados por el entorno que nos rodea»; es coautor de dos patentes y de cien publicaciones
El investigador de la Universidade de Santiago Ernesto Estrada (Sancti Spiritus, Cuba, 1966) acaba de recibir el primer premio de la Academia Internacional de Química-Matemática. La institución, con cuatro premios Nobel en su seno, galardona a los científicos con una trayectoria destacada y, pese a sus 41 años, lo ha elegido a él por la variedad de campos a los que se pueden aplicar sus trabajos.
-Es una preocupación que yo tenía desde hace mucho tiempo. Trabajé en una multinacional en el Reino Unido que produce cosmética y todos los ingredientes tienen que probarse para que sean seguros. Nuestro trabajo consistió en desarrollar unos modelos, como los de predicción del tiempo, que dicen si una sustancia va a ser tóxica.
-Pero a la hora de la verdad, ¿esos trabajos qué impacto tienen?
-Se publican en la literatura científica, son patrimonio universal. Yo el mío no lo he patentado. De hecho, tengo aquí una patente de Bayern que usa esa metodología y yo no tengo relación con ellos.
-¿Por qué renuncia a patentarlo?
-Porque es un desarrollo de índole teórica y por tanto es patrimonio cultural de todos. Sería como pensar que Einstein patentara e=mc2. A partir de ahí salen aplicaciones.
-Esa preocupación ecológica ya la tenía desde hacía tiempo.
-Sí, todos los científicos tenemos que estar preocupados y ocupados por el entorno que nos rodea. ¿Por qué tenemos que esperar a ganar el premio Nobel para ocuparnos por esto si ya lo podemos hacer?
-Otro de sus trabajos permite identificar los puntos vulnerables de las redes de comunicación. ¿Hay que ser un 'hacker' para esto?
-No necesariamente. Lo interesante es la analogía que existe entre redes que no tienen nada que ver una con la otra. Por ejemplo, la red social. Tiene una arquitectura: hay un pequeño número de puntos con un gran número de conexiones y un gran número de puntos con un pequeño número de conexiones. Esto pasa en Internet. Estas redes son muy robustas a los fallos aleatorios, pero muy vulnerables a los ataques intencionados. Es lo que ocurre en otras redes como las de proteínas, la de aeropuertos o la eléctrica.
-Sus investigaciones le hacen saber de todo.
-Sí, y dormir mal. Cuando trabajaba menos dormía bastante mejor.
-¿En Galicia se fomenta la investigación?
-Hay un interés lógico y objetivo. Pero no está apoyado por una acción rápida. Ahí hay un divorcio.
-¿Por qué se quedó en Santiago?
-Yo le digo a mi esposa que en Galicia quien más han hecho por la ciencia son las gallegas. |