| El
presente mes están programados cinco
episodios de Numb3rs que
incluyen mucha información matemática
(que por cuestiones de espacio no está descrita
totalmente). El lector que no pueda ver la
serie no se encontrará, sin embargo, perdido ya
que se procura que todo el mundo pueda seguir
estas reseñas. A propósito de Perdidos,
seguimos respondiendo
enigmas….
Entiéndase
bien el título de este
mes. No es que hayamos perdido el rumbo, es que
estamos visionando los capítulos de esta
serie desde la primera
temporada, rastreando afanosamente si hay alguna
clave que ayude a resolver la génesis
de la misteriosa sucesión que determina
(según el argumento de la
serie) el destino de la Humanidad (ecuación
de Valenzetti la han llamado). Por cierto, que
en el fondo no hay sucesión que valga,
por lo que no se entiende ese afán por
saber el siguiente término. Son seis números
sin más.
Nadie
por el momento me ha enviado la prueba de que
dado P(x), polinomio interpolador de esos números,
P(n)∈Ζ,
para cada n∈Ζ.
Os dejaremos pensarlo otro mes más.
P(x)
= (– 9
x5 + 170 x4 – 1175
x3 + 3670 x2 – 4896
x + 2400)
Hay
otro polinomio que se cita en la Red sobre estos
números, el llamado polinomio de Shaw-Basho
(le bautizo como SB(x)), que alguien propuso
(ni Shaw ni Basho, al parecer, existen),
SB(x)
= (42
x5 – 305 x4 + 1100 x3 – 895 x2 +
1018 x + 480)
que verifica que al sustituir
x por 0, 1, 2, 3, etc. devuelve 4, 12, 35, 89,
213, 511, 1194, 2622, …, respectivamente.
En la página http://www.dougshaw.com/lost/ se
indica que lo curioso de esta sucesión
es que al ir haciendo sucesivas diferencias entre
esos números, se van obteniendo los siguientes
resultados:
1ª Sucesión: 4, 12, 35, 89, 213,
511, 1194, 2622, 5346, 10150, 18093, ...
2ª Sucesión: 8, 23, 54,
124, 298, 683, 1428, 2624, 4804, 7943, 12458, ...
3ª Sucesión: 15, 31, 70, 174, 385,
745, 1296, 2080, 3139, 4515, 6250, ...
4ª Sucesión: 16,
39, 104, 211, 360, 551, 784, 1059, 1376, 1735,
...
5ª Sucesión: 23,
65, 107, 149, 191, 233, 275, 317, 359, ...
6ª Sucesión: 42,
42, 42, 42, 42, 42, 42, 42, 42, 42, ...
7ª Sucesión: 0, 0, 0, 0, 0, 0,
0, ..
8ª Sucesión: 0, 0, 0, 0, 0, 0,
0, …
Obsérvese
que los primeros términos
de las sucesivas sucesiones (en rojo) son los
famosos números. Nada que decir, ya que
el polinomio se ha construido precisamente para
que cumpla esa condición (ver abajo).
Luego se afirma, como si fuera algo increíble,
que la sucesión se autodestruye. Desde
luego, ¡se ve cada cosa por ahí escrita¡.
La página pertenece al parecer a un profesor,
doctor en Matemáticas en la Universidad
de Iowa. Pues bien, señores míos
(me voy a tomar la molestia de mandar al autor
de la página un e-mail a ver si se pone
a estudiar algo de Cálculo Numérico),
para CUALQUIER conjunto de valores numéricos
que verifique un cierto polinomio de grado menor
o igual que N, TODAS sus diferencias divididas
de grado mayor o igual que N+1 se anulan. Aquí no
son exactamente diferencias divididas, pero funcionan
igual.
Si
se quiere obtener un tal polinomio, basta con
construir una tabla del siguiente modo:

Necesitamos
para ello disponer de las imágenes
de los nodos (los nodos son los valores de la
primera columna, 0, 1, 2, 3, 4, 5), y calcular
el polinomio interpolador. Para el que sepa cómo
se construye el polinomio interpolador mediante
diferencias divididas, una tabla similar a ésta,
quizá piense que ya podríamos construir
el polinomio así:
L(x)
= 4 + 8 (x − 0)
+ 15 x(x − 1)
+ 16 x(x − 1) (x − 2) +23 x(x − 1)
(x − 2)(x − 3) + 42 x(x −1)
(x − 2)(x −3) (x − 4) = 42
x5 − 397 x4 + 1348 x3 − 1880 x2 +
895 x + 4
Pero
si calcula las sucesiones de diferencias descritas
con anterioridad, verá que
no se cumplen. ¿Por qué? Porque la forma anterior de componer
el polinomio interpolador está basado en diferencias divididas (para
calcular la tercera columna se restan los valores consecutivos de la columna
anterior pero hay que dividirlos por 2, para la cuarta hay que dividirlos por
3, etc. la diferencia entre los nodos). Lo que buscamos nosotros es ligeramente
distinto: queremos que los valores de TODAS las columnas sean los valores de
rojo, pero sin dividir por ningún valor. Es decir queremos una tabla
en diferencias SIN DIVIDIR. Entonces vamos calculando, desde el final al principio
los valores de los asteriscos, hasta que tengamos las imágenes de cada
nodo (es decir, la segunda columna completa). Es sencillo, sólo hay
que sumar. (42 + 23 = 65, etc.). Se tiene entonces la tabla

Véase que por columnas son justamente
los valores de las sucesiones que aparecen arriba.
Bien, se calcula entonces el polinomio interpolador
que pasa por los puntos (0,4), (1, 12), (2, 35),
(3, 89), (4, 213) y (5, 511), y se obtiene obviamente
el polinomio ÚNICO SB(x), el polinomio
de Shaw-Basho cuya obtención no tiene
nada de misteriosa, ni tiene ninguna propiedad
especial que no tenga cualquier otro polinomio
así construido.
Los números
estos se han elegido completamente al azar. Sin
embargo algunos seguidores de la serie, parece
que por no tener una ocupación
mejor, se empeñan en cientos de blogs
en buscarles tres pies al gato. En 1959 el neuropsicólogo
Klaus Conrad (1905−1961) definió la apofenia como
la experiencia (esto es un eufemismo; debería
decir el trastorno) consistente en ver patrones,
conexiones o ambos en sucesos aleatorios o datos
sin sentido alguno. Conrad describió originalmente
este fenómeno en relación con la
distorsión de la realidad presente en
la psicosis, pero se utiliza en un sentido
más amplio para describir esta tendencia
en individuos sanos sin que esto implique necesariamente
la presencia de enfermedades neurológicas
o mentales (espero que este último sea
el caso de los lectores de estas páginas).
La apofenia se usa a menudo como explicación
de afirmaciones paranormales o religiosas. Otros
estudios describen la apofenia como un vínculo
entre la psicosis y la creatividad.
¿A
qué viene este apunte? Pues porque les
voy a deleitar con las casualidades que más
me han llamado la atención sobre estos
números, para que observen cómo hila de fino el personal y para
advertirles que estas cosas no deben tenerlas más que como curiosidades.
1.-
Si sumamos cualquiera de los seis números
de tres en tres, el resultado es siempre un múltiplo
de 3. (¿Y qué? Esto se logra
de infinitas maneras)
2.- Tomando
las diferencias entre pares consecutivos de los
números
y sumándolas, se
obtiene la diferencia entre el último
y el penúltimo número (que como
se ve en el fotograma de la lotería de
uno de los protagonistas, está separado
del resto, es el número complementario):
(8 − 4) + (15 − 8) + (16 −15)
+ (23 −16) = (42 − 23)
4 + 7 + 1 + 7 = 19
3.- Una
combinación
lineal de cinco de los números genera
el sexto. Además
siempre son tres sumas y dos diferencias de factor
unidad:
15
+ 16 + 23 − 42 − 8 = 4
15 + 16 + 23 − 42 − 4 = 8
4 + 8 + 42 − 16 − 23 = 15
4 + 8 + 42 − 15 − 23 = 16
4 + 8 + 42 − 15 − 16 = 23
15 + 16 + 23 − 4 − 8 = 42
4.- La
suma de los números (108; recordemos,
cada 108 minutos los sufridos supervivientes
deben introducir los números en un ordenador),
su producto (7418880) y su media aritmética
(18) tienen como suma de dígitos el valor
9. Normal, ocurre para cualquier múltiplo
de 9, y esos tres valores son múltiplos
todos de 9 (véase, por otro lado, la descomposición
de los números en factores primos).
5.-
En la mitología budista e hindú,
el número 108 es muy importante. Observan
108 pecados en el Ser Humano, por lo que en las
celebraciones de Año Nuevo, tañen
una campana 108 veces. Además se dice
que los dioses hindúes tienen 108 nombres.
6.-
Esos dorsales de los Yankees de béisbol están retirados en memoria
de los grandes jugadores que los llevaron: 4.- Lou Gehrig (recuerden la peli
de Gary Cooper, El orgullo de los Yankees),
8.- Yogi Berra y Hill Dickney, 15.- Thurman Munson
(que murió en un accidente de avión,
precisamente), 16.- Whitey Ford, 23.- Don Mattingly, 42.-Mariano Rivera. Sabiendo
lo pesados que se ponen los norteamericanos con este deporte, no diría
yo que no fuera ésta la causa más plausible de elección
de estos números.
Y muchas más peregrinas coincidencias
y apariciones (véase el número
de placa policial de Catwoman en la imagen) …..
Viendo toda la
parafernalia generada por unas simples cifras
que nos pueden dar pie hasta para explicar
cómo se calcula un polinomio
interpolador, por favor, señores guionistas,
introduzcan más cosillas de este tipo
en sus producciones, aunque si fuera posible,
que nos dieran más juego, algo así como
lo que sucede en NUMB3RS, de la que
ya me ocupo.
Coincide que este
mes el día 1 de Enero
es lunes, es decir que hay capítulo nuevo
de Numb3rs. Entenderéis
(espero) los cientos de seguidores de
estas humildes reseñas que esta vez no
esté colgada de la red a tiempo, aunque
se procurará que esté lo antes
posible. No os preocupéis, que se re-emiten
varios días.
Episodio 2.13.- Doble o Nada (Double
Down).
Fechas de emisión:
Lunes 1 de Enero (22:20), Martes 2 de Enero
(17:45), Sábado
13 de Enero (21:30), Domingo 14 (15:30).
Argumento:
Un joven ruso es asesinado después de ganar al Blackjack en el Club
de Naipes de Los Ángeles. En los pasados
seis meses tuvieron lugar cuatro robos en este
casino. En la mochila de la víctima aparecen
libros repletos de ecuaciones, por lo que Don
pide a su hermano que las examine. A Larry no
le resultan del todo desconocidas.
Aspectos Matemáticos:
Probabilidad, Números aleatorios y seudo-aleatorios,
Combinatoria, Series Temporales.
Muy apropiada
la emisión de este capítulo
en periodo navideño en el que tradicionalmente
jugamos alguna que otra partida a las cartas.
Y un buen episodio para aprender algunas cosas
sobre casas de juego y probabilidades que ojalá hagan
recapacitar a más de uno sobre un conocido
dicho: La Banca nunca pierde.
En el
episodio se juega al Blackjack.
Comencemos describiendo las reglas de este juego,
muy similar a nuestras Siete y Media.
Usualmente se juega entre dos personas, el que
juega y el croupier (puede haber
hasta 7 jugadores; no obstante el resto sólo
pueden apostar sobre la mano del que juega, siempre
que éste lo permita, y sin poder dar consejos
ni instrucciones a los demás. En la imagen,
mesa típica del juego). A cada jugador
se le dan dos cartas, una se muestra sobre la
mesa; la otra sólo la ve el jugador. Se
pueden pedir más cartas, pero sólo
una puede estar oculta. Gana el jugador que tiene
el valor más cercano a 21 sin pasarse.
Los ases pueden valer 1 u 11 (a discreción
del jugador; si decide que valga 1 o si no aparecen
ases, se denomina “mano fuerte”;
si elige 11, es una “mano floja”);
dieces, jotas, reinas y reyes valen 10, y el
resto de cartas toman su valor facial. El término “blackjack” hace
referencia a conseguir 21 con sólo dos
cartas. Se trata de un juego tipo chemin
de fer (esta expresión significa ferrocarril).
Se originó en los casinos franceses en
torno al 1700 y ha derivado en un conjunto de
variantes que incluyen el Baccarat, Vingt-Et-Un (conocido
como el 21 en Norteamérica y
como Pontoon en Australia). Como ya
hemos dicho, en nuestro país la variante
más popular de este tipo son las Siete
y Media.
En el
blackjack el jugador (no la banca) tiene más
opciones:
♣ Doblar
su apuesta (título
del capítulo, double down):
si las dos primeras cartas del jugador suman 9, 10 u 11, puede doblar su apuesta.
En este caso, le será servida una sola carta.
♣ Separar parejas
(Splitting Pairs): Si las dos primeras
cartas del jugador son del mismo valor, podrá separarlas depositando una apuesta
igual a la inicial y jugando dos manos independientes. Puede separar tantas
manos como cartas del mismo valor le sean servidas. Si separa un par de ases,
sólo podrá recibir una carta para cada as, y si una de estas
cartas fuese un 10 o una figura, su puntuación será de 21, pero
no de Blackjack. Es bastante arriesgado separar dos reyes puesto que tienes
ya una buena puntuación (20). Es lo que hace Alex Chernov en este episodio.
♣ Seguro
(Insurance):
Si la primera carta del croupier es un as, los
jugadores pueden asegurar sus apuestas contra
el posible Blackjack de la banca, depositando
una suma igual, como máximo,
a la mitad de la apuesta. Si el croupier logra
el blackjack, pagará al jugador el seguro
a razón de 2 a 1; si no lo consigue, el
jugador perderá su apuesta de seguro.
Las reglas
del blackjack varían ligeramente
entre los diferentes casinos del mundo. Esto
es consecuencia directa del descubrimiento por
parte de jugadores de mentalidad matemática
durante los años sesenta (entre ellos
el célebre profesor Edward O. Thorp),
de que en el blackjack no sólo era posible
jugar en igualdad de condiciones que la Banca,
sino también con mayor ventaja. Con ayuda
de los ordenadores se ha estudiado cual sería
la jugada óptima para cada una de las
distintas situaciones que se puede dar en el
blackjack. Por ejemplo, la mayor parte de los
jugadores de blackjack sabe que la peor carta
que pueden recibir es un 5, ya que ofrece posibilidades
muy pobres de cara a hacer un buen juego y con
frecuencia conduce al «fiambre»,
lo cual, evidentemente, favorece a la banca.
Después del 5 y por orden de importancia,
las peores cartas son 4, 3, 2 y 6. No es sorprendente,
por tanto, que los gerentes de los casinos efectuaran
modificaciones en las reglas del juego que les
favorecieran. Para aquéllos que dominan
la complejidad del juego y se dedican lo suficiente
a aplicar los descubrimientos de los expertos,
el blackjack puede representar una profesión
de la que poder vivir, aunque en realidad pocos
lo hacen, ya que cuando un casino descubre a
un profesional, con toda seguridad, le impiden
jugar. Recuérdese por ejemplo el caso
de la
familia Pelayo y sus ganancias en la ruleta.
La
página http://www.bjmath.com/bjmath/toc.htm contiene
gran cantidad de artículos matemáticos (para seguir algunos es
necesario conocer bastante a fondo ciertos temas de estadística e investigación
operativa) aplicados a este juego.
A
menos que se tenga una súper memoria y
uno sea capaz de hacer cálculos con mucha
rapidez, es muy difícil saber si se tiene
ventaja sobre el croupier. Todos los sistemas
se basan en recordar las cartas que han salido,
aunque en ningún caso se puede saber con
certeza cuando se va a ganar. Los tres estudiantes
del capítulo han analizado sin embargo
otra faceta del juego. Los casinos suelen utilizar
un barajador automático para mezclar las
cartas. Estos artilugios utilizan un algoritmo
para simular aleatoriedad, pero los informáticos
y los matemáticos saben que cualquier
máquina (ordenadores incluidos) nunca
genera números aleatorios,
sino seudo-aleatorios.
Por definición un número seudo-aleatorio
es un número generado por un proceso algorítmico
o una fórmula. A pesar de no mostrar ningún
patrón o regularidad aparente desde un
punto de vista estadístico, al generarse
por un procedimiento determinista, las mismas
condiciones iniciales producen siempre el mismo
resultado. En cambio un número aleatorio
como su propio nombre indica no debe estar sujeto
a ningún proceso, sólo a variables
al azar.
Los seres
humanos vivimos en un medio aleatorio y nuestro
comportamiento lo es también.
No podemos conocer de antemano el momento en
que se fundirá una bombilla, o cuando
empieza o deja de llover, la cantidad de palabras
que decimos en una hora, incluso la longitud
de nuestra vida, Todo lo que nos sucede depende
de muchísimos factores. A cada instante,
con cada paso que se da y con cada decisión
que se toma (incluso las inconscientes reflejas),
se opta por una de entre infinitas posibilidades.
Para cualquier inicio de día existen incontables
posibles finales. Por eso para generar números
aleatorios se emplean procedimientos tomados
de la Naturaleza (que nos garantiza entropía
máxima); los más usuales, el ruido
eléctrico generado por la agitación
y movimiento de los electrones o la desintegración
de elementos radiactivos.
La generación
de números aleatorios
es importante en diversas áreas, especialmente
en todo lo referido a la criptografía
(que como venimos indicando en estos artículos
es indispensable para garantizar la seguridad
en las comunicaciones, en las trasferencias bancarias,
el uso de tarjetas de crédito, etc.).
El número de posibilidades de colocar
un mazo de 52 cartas es de 52! (un número
del orden de 8 x 1067) y en teoría cada
una de esas posiciones de las cartas tiene la
misma probabilidad. La magnitud del número
anterior hace prácticamente imposible
la posibilidad de que dos mazos seleccionados
aleatoriamente tengan, o hayan tenido jamás
la misma distribución de sus naipes. Sin
embargo si que es posible hacer predicciones
de tipo probabilística en un mazo que
no esté barajado de una forma puramente
aleatoria. Los protagonistas del capítulo
al parecer han logrado determinar, a partir de
datos experimentales, generar una simulación
del algoritmo que tiene implementado el barajador.
El mago y matemático Persi
Diaconis es un experto en el barajado de
cartas de forma teórica y práctica
(es también profesor de Estadística, ¡como
no!, en la Universidad de Stanford). En un
estudio de años ha concluido que se
necesitan al menos cinco barajamientos “perfectos” para
empezar a hablar de aleatoriedad y más
de siete para garantizarla. Y eso barajando
correctamente, porque si la técnica
no es correcta se necesitan muchos más.
De formas de barajar las cartas saben mucho
los magos e ilusionistas. Existen muchas formas
(para ellos son técnicas) de barajar.
El barajado perfecto anteriormente citado (lo
hemos visto en las películas muchas
veces) consiste en dividir la baraja en dos
mitades e ir hojeándolas con los pulgares
para que se vayan intercalando las cartas de
ambas mitades. Si en lugar de eso, cortamos
la baraja a la mitad y colocamos la parte inferior
sobre la superior, sería necesario hacer
2500 veces esa operación para lograr
el mismo grado de aleatoriedad que la de las
7 veces del modo “perfecto”. Este
modo de barajar se llama en inglés “Riffle” del
cual no sé si hay una traducción
al castellano. En este
enlace podéis haceros una idea de
la gran variedad de formas distintas de barajado
que podemos realizar.
Finalmente, en
el capítulo Charlie y
Amita citan las series temporales como
herramienta de apoyo en la reconstrucción
del juego y el intercambio de dinero que los
jóvenes realizaron antes del asesinato
de uno de ellos, y así tratar de reproducir
cuales fueron los pasos que siguieron el, o los,
asesinos. Brevemente, se define una serie temporal
(también llamada histórica, cronológica
o de tiempo) como un conjunto de datos correspondientes
a un determinado fenómeno, ordenados respecto
al tiempo. Por ejemplo, las ventas de una empresa
en los últimos cinco años, o la
cantidad de lluvia caída al día
en el último trimestre.
Aunque entre más dentro del campo de
la computación, en el episodio también
se muestra la identificación de
personas a partir de dos fotografías tomadas
en diferentes épocas (en el capítulo,
una foto de un carné de conducir y una
foto escolar). Hoy en día hay software
muy potente que realiza este tipo de pruebas
(lo hemos visto en muchas películas).
Sin embargo no todo es tan “bonito” como
suele presentarse, hay bastantes limitaciones.
Por ejemplo, las fotos deben haberse tomado en
unas condiciones determinadas de luz, con una
buena resolución y a ser posible en una
postura similar. Quizá en otro momento,
expliquemos este asunto con un poco más
de detalle.
Episodio 2.14 – Tráfico
Sangriento (Harvest)
Fechas de emisión:
Lunes, 8 de Enero (22:20), Martes 9 de Enero
(17:45), Sábado
20 de Enero (21:30), Domingo 21 (15:30).
Argumento:
Alan, Amita, Larry y Charlie están presentes en la última conferencia
de un Simposio Matemático. Charlie, ganador
del premio Pascal en una edición anterior,
es invitado a entregar el premio al ganador de
este año, alguien al que conoce muy bien.
Mientras, cuatro mujeres viajaban hacia Los Ángeles
para vender uno de sus riñones. Una de
ellas es encontrada muerta, dos están
desaparecidas y la última está bajo
la vigilancia del FBI. Don y sus compañeros
tratarán de localizar a las que están
desaparecidas.
Aspectos
Matemáticos: Relación entre
el radio y el área de un círculo,
Modelos ocultos de Markov, Elipses.
Don
y su equipo localizan un laboratorio oculto en
los sótanos de un viejo motel en el que
se están llevando a cabo transplantes
ilegales de órganos. Encuentran restos
de sangre y un bloque de hielo en un rincón.
Cuando Charlie observa el charco formado por
el hielo, pide las fotografías que ha
tomado el FBI para tratar de estimar, a partir
del ritmo de deshielo del bloque, del tamaño
del charco (superficie que abarca) y suponiendo
que la temperatura del lugar se mantiene constante,
el momento en el que el lugar fue utilizado por última
vez. Se trata de una cuestión elemental
de razones de cambio (derivadas) relacionadas.
En la discusión para resolver el asunto,
Charlie y Amita exponen también algunas
de las propiedades del agua sobre diferentes
superficies. Hablan de conceptos físicos
como la adhesión (atracción molecular
a las superficies), la cohesión (atracción
de las moléculas entre sí) y la
tensión superficial. En un fluido cada
molécula interacciona con las que
le rodean. El radio de acción de las fuerzas
moleculares es relativamente pequeño,
abarca a las moléculas vecinas más
cercanas. Como todo sistema tiende a adoptar
espontáneamente el estado de energía
potencial más baja, los líquidos
tienen tendencia a presentar al exterior la superficie
más pequeña posible.
Otro
tema que se plantea es el de tratar de identificar
los posibles destinos de la ambulancia que transporta
los órganos a partir de rutas no determinadas.
Para ello, el matemático expone que se
puede utilizar un modelo oculto de Markov que
permita disminuir el amplio número de
posibilidades que se les presentan. Este tipo
de modelos permiten caracterizar procesos
estocásticos para los que no se cuenta
con demasiadas observaciones. La idea consiste,
a grandes rasgos, en modelizar un proceso doble,
para el que se supone que los datos observados
son producto de hacer pasar el proceso real (el
que está oculto) a través de un
medio cuyo resultado sea el proceso que sí es
observable. Viene a ser como una caja negra en
la que la secuencia de símbolos de salida
generados con respecto, por ejemplo, al tiempo,
es visible, pero la secuencia de estados por
los que se ha pasado es desconocida. Algunas
de las aplicaciones en las que se utilizan estos
modelos es la de determinar cambios meteorológicos,
reconocimiento automático de la voz, clasificación
de los estados del sueño, configuración
de procedimientos para segmentar eficazmente
las direcciones postales de interés para
una empresa, etc. Estos métodos se desarrollaron
a partir de la década de los cincuenta
del siglo pasado, y deben su nombre al matemático
Andrei Markov (1856 – 1922), uno de cuyos
trabajos consistió precisamente en ilustrar
gráficamente la probabilidad de un suceso
que afectara a probabilidades futuras, información
almacenada en una matriz a partir de la cual
se establecen los diferentes cálculos.
Finalmente,
tras analizar los recorridos de la ambulancia,
Charlie aventura, a partir de diferentes medidas
de distancias, que es probable que los lugares
que buscan se encuentren en los focos de una
elipse.
En
este capítulo se hace referencia al apellido
de Amita, Ramanujan, que como todos sabemos,
corresponde al mejor matemático indio
de todos los tiempos, Srinivasa Ramanujan (1887 – 1920).
La familia de Amita es de procedencia Tamil (una
de las culturas e idiomas más extendidos
de la India), natural de Chennai, una de las
mayores ciudades costeras de la India, con unos
7 millones de habitantes, antes conocida (antes
de 1996) como Madrás. Srinivasa Ramanujan
también provenía de la cultura
Tamil, aunque era natural de un pequeño
pueblo llamado Kumbakonam, y como es sabido fue
un genio autodidacta. Sobre su vida podéis
encontrar abundante información en la
red.
Episodio 2.15 – El Corredor (The
Running Man)
Fechas de emisión:
Lunes 15 de Enero (22:20), Martes 16 de Enero
(17:45), Sábado
27 de Enero (21:30), Domingo 28 (15:30).
Argumento:
Un sintetizador de ADN capaz de crear enfermedades “a la carta” desaparece
de la facultad donde Charlie es profesor. Don
y su equipo se hacen cargo del caso.
Aspectos
Matemáticos: Fracciones Continuas,
Ley de Benford.
Desde
los Pitagóricos sabemos de las relaciones
entre la música y las matemáticas.
La diferente longitud de cuerdas tensas o distintos
diámetros de tubos producen notas musicales
diferentes. Por ejemplo, si la longitud de una
cuerda es doble que la de otra, la más
corta produce un sonido una octava más
alto que el más largo. Este es el intervalo
que separa un Do del Do de la escala siguiente.
Las notas de la escala no guardan igual espacio
entre sí. La distancia mayor entre una
nota y otra se llama tono, y la distancia menor
se llama semitono. La escala más conocida
y utilizada es la formada normalmente por siete
notas, Do, Re, Mi, Fa, Sol, La Si, aunque las
hay también de seis u ocho. Si a esas
notas le añadimos el siguiente Do, obtenemos
la escala diatónica.

La proporción
de mayor interés
es la de 3/2. Si una cuerda tiene una longitud
de 3 unidades y otra de 2, la más corta
proporciona la distancia exacta entre Do y Sol.
Otras proporciones son la de 4/3, una cuarta
perfecta (distancia de Do a Fa), o 81/64, una
tercera mayor (distancia de Do a Mi).
Sabemos
que los sonidos se producen mediante una sencilla
vibración. El número de vibraciones
por unidad de tiempo se denomina frecuencia.
Si dos cuerdas o tubos tienen longitudes o diámetros,
respectivamente, proporcionales, entonces las
frecuencias que producen están en una
proporción inversa, es decir, a menor
longitud, mayor frecuencia. Si un Do tiene una
frecuencia de 256, entonces el Sol correspondiente
tiene una frecuencia de 256 por 3/2, es decir,
384.
Una
quinta (una proporción de 3/2) puede utilizarse
para obtener todas las notas de la escala que
utilicemos. Tomemos un Do y saltemos por quintas,
obtendremos
Do – Sol – Re – La – Mi – Si – Fa# – Do#
llegando
a Do#, en el llamado “ciclo de
quintas”. Si reordenamos las cinco primeras
notas de la forma Do, Re, Mi, Sol, La, se obtiene
la escala pentatónica mayor.
Estas escalas son las más simples de todas
y probablemente las más utilizadas en
estilos como el blues, el heavy metal y el rock.
(la escala de Blues contiene una nota adicional,
la llamada nota de blues (blue note),
que se sitúa entre la cuarta y la quinta).
Ocurre
que hay bastantes problemas para crear todas las
notas de la escala usual a partir del ciclo de
quintas, ya que no volvemos exactamente al Do en
el que empezamos (ver la sucesión anterior)
y algunas de las notas intermedias que deberían
estar a una quinta, no lo están. Esto creó muchos
problemas con diferentes instrumentos a lo largo
de la historia. A principios del s. XVIII se solucionó con
una correcta afinación de los instrumentos.
La idea es, básicamente, dividir la proporción
2 a 1 (la octava) en 12 partes iguales, 12 porque
hay 12 semitonos en una octava: Do, Do#, Re, Re#,
Mi, Fa, Fa#, Sol, Sol#, La, La#, Si (después
de Si vuelve a Do). La proporción de las
frecuencias entre notas sucesivas en la escala
cromática (la de 12 tonos) es la
misma. Esto equivale a que el producto de las 12
proporciones debe ser igual a la de 2/1 de la octava,
es decir, numéricamente, 2. Luego cada proporción
es la raíz doceava de 2, 21/12 (1.059463094).
Para ir de Do a Sol, un espacio de siete semitonos,
hay que multiplicar la frecuencia de Do por 21/12
siete veces, es decir 27/12 (aproximadamente 1.4983,
muy próximo a 3/2 = 1.5, aunque no exacto).
Charlie
habla en este capítulo una flauta
pentatónica (ver foto).

Estas flautas son
ideales para explorar la escala pentatónica. (Él se construye otro
tipo de flauta, sin agujeros para los dedos,
que sigue la escala armónica y cuyos sonidos
se producen únicamente soplando a diferentes
longitudes). Charlie explica que para poder construir
una flauta pentatónica (es decir, para
situar los agujeros correctamente) es necesario
aproximar un número irracional (el explicado
anteriormente) por un número racional.
Esto se logra matemáticamente mediante
los desarrollos en fracciones continuas.
Esta presentación musical puede ser por
tanto una buena introducción para esos
alumnos de secundaria tan poco receptivos, y
de paso quizá aprendan también
que sus canciones favoritas existen porque las
matemáticas lo han querido.
Vayamos
a otro asunto. Está extendida
entre la gente la idea de que todos los números
tienen una distribución uniforme y aleatoria,
y que todos son igualmente probables. Basándose
en este supuesto, una de las técnicas
que utilizan los investigadores (y en este episodio
Charlie) para descubrir si ciertos datos han
sido falsificados, es acudir a la Ley
de Benford, también conocida
como ley del primer dígito:
en un conjunto de datos numéricos que
provengan del “mundo real”, la probabilidad
de que el primer dígito en esos datos
sea un 1 es mayor que la de que sea un 2, ésta
a su vez mayor que la de que sea un 3, y así sucesivamente.
Este
hecho fue estudiado en 1881 por el astrónomo
Simon Newcomb al darse cuenta de que las páginas
iniciales de su libro de logaritmos estaban más
desgastadas por el uso que las restantes. En 1938, el físico Frank Benford
retomó la idea. Durante seis años, analizó cerca de 20000
datos de los más variopintos lugares (constantes científicas,
resultados del mercado de valores, profundidades de lagos, números aparecidos
en la prensa, etc.). Cuando sus investigaciones corroboraron sus hipótesis,
desarrolló el enunciado anterior, junto con la expresión
p(d)
= log (1 + 1/d),
una
estimación de la probabilidad de que
el dígito d aparezca el primero en un
conjunto de datos cualquiera. De esta expresión
se obtendría la siguiente tabla
d |
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
p(d)
en % |
30 |
17.6 |
12.5 |
9.7 |
7.9 |
6,7 |
5.8 |
5.1 |
4.6 |
Como
vemos, según esta ley, el 1 es más
de seis veces más probable de liderar
un número que el 9, una diferencia considerable.
Hay
algunas restricciones a la hora de utilizar
esta ley: no se debe aplicar a conjuntos de
números prefijados (tales como números
de la seguridad social o listas telefónicas), ni a números con
una distribución
uniforme de dígitos (números
de lotería) o a conjuntos
de números que presenten valores máximos
o mínimos. El
trabajo de Benford presupone que los datos
puedan seguir una progresión
geométrica (por ejemplo, un crecimiento
exponencial), por lo que dos ejemplos típicos
de aplicación pueden ser el crecimiento
de la población o la información
financiera. No obstante, en otros tipos de
datos como tasas de mortalidad o los números
de Fibonacci, la ley de Benford también
parece cumplirse. En el siguiente enlace de
la revista Matematicalia, podéis ampliar
esta información en
un magnífico artículo.
Episodio 2.16 – Grupos
de Protesta (Protest)
Fechas
de emisión:
Lunes 22 de Enero (22:20), Martes 23 de Enero
(17:45), Sábado
3 de Febrero (21:30), Domingo 4 de Febrero
(15:30).
Argumento:
Una bomba situada bajo un coche del gobierno
aparcado cerca del Centro de Reclutamiento
del Ejército Norteamericano
explota matando a un hombre y dejando a su mujer
en coma. Don y su equipo intentarán encontrar
a los artífices del atentado antes de
que otro acto de protesta contra la guerra provoque
más víctimas. El padre de los Eppes
conoce a uno de los hombres involucrados en el
atentado.
Aspectos
Matemáticos: Análisis de
Redes, Teoría de Grafos y números
de Ramsey, Sucesiones definidas recursivamente.
Como
sucedía en el capítulo 2.13, Bandas
Callejeras, Charlie utiliza análisis
social de redes. En este caso
examina las relaciones entre miembros de
grupos organizados que protestaban durante
los años sesenta
y setenta contra la guerra de Vietnam (en este
episodio es contra la Guerra en Irak). Organizar
tantos datos es posible hoy día gracias
a la potencia de los ordenadores que tenemos.
Veamos un ejemplo. El grafo siguiente representa
los contactos entre diferentes personas por teléfono
o correo electrónico al menos una vez
por semana en un periodo de un año.
Este
tipo de diagramas son generados automáticamente
por un programa informático
que ha manejado miles de llamadas telefónicas.
Con un diagrama como éste
podemos, entre otras cosas, medir el grado
de cada nodo (el número de
contactos que una persona ha tenido con las
demás). En el ejemplo, B,
D y E tienen grado 5, mientras que K sólo
tiene grado 2. Asimismo puede observarse claramente
que F tiene un papel destacado ya que conecta
dos bloques diferentes. Si la red anterior
representara una organización en la
que los segmentos fueran las diferentes líneas
de mando y que K fuera el jefe, observaríamos
que éste depende en gran medida de F.
En
la práctica
el software de este tipo puede manejar una
enorme cantidad de datos e individuos pudiendo presentar distintas clases de
conexiones, algunas totalmente insospechadas a simple vista.
Como
vemos, los grafos pueden ayudarnos a interpretar
y analizar toda esa información. Relacionados
con ellos están los números
de Ramsey, que surgen al responder
a cuestiones como la siguiente: en cualquier
reunión
de 6 personas, ¿cuál es el mínimo
número de ellas que no se conocen entre
sí? ¿Y el mínimo número
de ellas que se conocen? La respuesta es que
o bien 3 de ellas se conocen o bien 3 de ellas
no se conocen. ¿Por qué? Observemos
los grafos siguientes:

De
todas las posibles conexiones entre todas las
personas (dibujo de la izquierda), se puede
dibujar como mínimo o un triángulo
rojo (personas que se conocen) o uno azul (personas
que no se conocen). El teorema de Ramsey establece
que para cualquier par de enteros positivos
m y n, siempre existe un número de Ramsey
R(m, n), aunque no existe una fórmula
que nos proporcione tales números (números
que son enormes a partir de cierto valor).
En el caso del ejercicio anterior R(3, 3) =
6, es decir, 6 es el mínimo número
de personas que debe haber en una reunión
para que o bien 3 se conozcan o bien 3 no se
conozcan. Estos números fueron introducidos
por Frank Plumpton Ramsey (1903 – 1930)
y han interesado a muchos matemáticos,
entre ellos, el célebre Paul Erdös.
Los números de Ramsey no sólo
se aplican a reuniones de personas, sino también
a otros asuntos como determinar el número
mínimo de puntos necesario para construir
un polígono convexo. Existen aún
muchas incógnitas sobre estos números,
así que el que quiera pasar a la posteridad,
aquí tiene un tema al que dedicarse.
En
una de las pizarras de Charlie aparece la conjetura
de Collatz (también conocida
como conjetura 3n+1), un problema
en el que Charlie trabaja en sus ratos libres.
Para formar una sucesión de Collatz,
se parte de un número natural cualquiera.
Si es par, se divide por 2; si es impar se
multiplica por 3 y se le suma 1. Se repite
el proceso varias veces, y siempre se acaba
en el bucle 1, 4, 2, sea cual sea el valor
inicial. Esta conjetura, no demostrada aún
rigurosamente, fue propuesta por Lothar Collatz
en 1937. Más formalmente,
el proceso es el siguiente:

Existen
diversos grupos de computación
que se dedican a comprobar la conjetura para
números cada vez más grandes.
A fecha de 12 de Diciembre de 2006, se había
comprobado hasta el valor 12 x 258. En este
enlace, podéis leer más
sobre esta cuestión y actualizar datos.
Como ocurría con el último
teorema de Fermat o la conjetura de Goldbach
es una evidencia intuitiva fuerte a favor
de la veracidad del resultado, aunque matemáticamente
no demuestra absolutamente nada.
Es
un ejemplo de sucesión definida recursivamente
(para calcular algunos términos se necesitan
uno o más de los anteriores). La famosa sucesión
de Fibonacci (Fn = Fn−1 +
Fn−2
, para n>2, con F1 = F2 =
1) es otro ejemplo de sucesión de este
tipo. Otro ejemplo es el de los llamados números
felices: aquellos en los que al
elevar sus dígitos al cuadrado y sumarles,
al cabo de un número finito de pasos,
obtenemos el número 1. Por ejemplo,
el número
19 es un número feliz porque
12
+ 92 = 1 + 81 = 82
82 + 22 = 64 + 4 = 68
62 + 82 = 36 + 64 = 100
12 + 02 + 02 = 1 + 0 + 0 = 1
Los
números
que no verifican esta condición
se les llama infelices o tristes.
Un entretenimiento para nuestros alumnos: ¿será el
2007 un año feliz?
Episodio 2.17 – Juegos
Mentales (Mind Games)
Fechas
de emisión:
Lunes 29 de Enero (22:20), Martes 30 de Enero
(17:45), Sábado
10 de Febrero (21:30), Domingo 11 de Febrero
(15:30).
Argumento:
El FBI contrata los servicios de un vidente
que les ayude a resolver una serie de asesinatos. Éste
los manda a un inhóspito
lugar en el medio de ninguna parte y descubren
la escena de un crimen. Don y su equipo se hacen
cargo de la investigación. Charlie y el
vidente tendrán violentas discusiones
sobre los procedimientos aplicados al caso.
Aspectos
Matemáticos: probabilidad, movimiento
browniano.
Para
probar los poderes del vidente, los agentes
le muestran 25 naipes tapados y le piden que
prediga el color de cada carta. Como el porcentaje
de fallo es del 50%, si fuera de verdad vidente
es esperable que acierte en algo más
de la mitad de los naipes. Larry apunta: “la
probabilidad de acertarlos todos es la misma
que la de fallarlos todos”. Los
videntes afirman poseer lo que se ha dado
en llamar percepción
extrasensorial (ESP, en inglés),
un poder a partir del cual pueden conocer,
visualizar o percibir, según los casos,
situaciones que escapan a los sentidos de
una persona normal. Se puede dejar un mínimo
margen de confianza, pero lo que es realmente
constatable es que desde hace décadas,
la CSICOP (organización
norteamericana que estudia científicamente
hechos paranormales) realiza tests a cientos
de personas que afirman tener ESP y por ahora
nadie ha pasado ninguna de esas pruebas. El
ex mago James Randi (el que descubrió el
truco de los dobleces de cucharas de Uri Géller)
ofrece UN MILLÓN DE DÓLARES a
quien pueda demostrar y realizar repetidamente
algún
acto de este tipo y que él mismo sea
incapaz de repetir. Hasta ahora nadie ha ganado
el premio, así que anímense señores
tarotistas, brujos y sanadores que hay por
ahí,
que la fortuna les espera sin necesidad de
engañar
a nadie.
Por
otro lado, Charlie emplea la ecuación
de Fokker-Planck (se trata de una
ecuación
en derivadas parciales de segundo orden, cuya
descripción supera los contenidos esperables
de una sección como ésta; el
lector interesado puede buscarla no obstante
en Google y allí localizará cientos
de artículos
detallados) para predecir el flujo de inmigrantes
ilegales. Esta ecuación fue originalmente
desarrollada para estudiar el movimiento
browniano, es decir, el aparentemente
aleatorio movimiento de una partícula
nanoscópica que se halla en un medio
fluido (por ejemplo polen en una gota de agua).
Recibe su nombre en honor a Robert Brown que
lo describe en 1827. La descripción
matemática
del fenómeno fue elaborada por Albert
Einstein y constituye el primero de sus artículos
del "año mirabilis" 1905.
La teoría de Einstein demostraba la
teoría
atómica, todavía en disputa a
principios del siglo XX, e iniciaba el campo
de la física
estadística. Posteriormente
Norbert Wiener y Paul Levy elaboraron el
modelo que describe una partícula
que en cada instante se desplaza de manera
independiente de su pasado: es como si la
partícula “olvidara” de
donde viene y decidiese continuamente y mediante
un procedimiento al azar hacia adonde ir. En
definitiva, que este movimiento, a pesar de
ser continuo, cambia en todo punto de dirección
y de velocidad. Tiene trayectoria continua,
pero no tiene tangente en ningún punto.
Un
refinamiento de los cálculos de Einstein
fue realizado por el físico Paul Langevin
que diferenció dentro del movimiento
browniano una fuerza externa (gravedad,
magnetismo u otras fuerzas deterministas),
una fuerza
viscosa (causada por el rozamiento
entre moléculas) y un “ruido” aleatorio (imprevisible).
La ecuación de Langevin describe, estadísticamente,
la fuerza total sobre una partícula.
Este modelo se ajusta mejor al análisis
que hace Charlie: la fuerza externa es la atracción
que los inmigrantes sienten hacia las ofertas
de empleo y casa ofrecidas por ranchos y granjeros;
la fuerza viscosa (negativa) es el control
policial ejercido en los puestos fronterizos;
y el “ruido” aleatorio
viene determinado por la confusión de
los inmigrantes sobre las decisiones a tomar.
Los valores numéricos que Charlie asigna
a cada una de estas fuerzas no aparecen justificados,
son apreciaciones suyas. Este esquema no parece
demasiado realista, pero ciertamente los guionistas
también
deben explayarse de vez en cuando…
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