Busca una baraja francesa (de esas que tienen
los palos de picas, rombos, corazones y tréboles).
1. Elimina de la baraja 10 cartas. Éstas
ya no las usaremos.
2. Mezcla el resto de la baraja. Una vez hecho,
saca la primera carta y déjala sobre
la mesa, cara arriba. Sobre ella coloca tantas
cartas como sea necesario para llegar a trece.
Por ejemplo, si la primera carta es un siete,
vete colocando sobre ella cartas mientras cuentas
ocho, nueve, diez, J, Q, K. En total habrás
colocado seis cartas sobre la primera.
3. Repite el procedimiento anterior con la siguiente
carta de la baraja, formando un nuevo montón
sobre la mesa.
4. Si la primera carta que repartes es una K,
no debes colocar ninguna sobre ella. Ese montón
estará formado por una sola carta. Si
es un as, colocarás doce cartas sobre
ella.
5. Cuando no queden suficientes cartas para
completar un montón, deja las cartas
restantes en tu mano.
6. Gira caras abajo todos los montones y escoge
tres de ellos. El resto lo colocarás
sobre las cartas que guardas en la mano.
7. Gira la carta superior de cualquiera de los
tres montones y descarta de la mano tantas cartas
como indica su valor.
8. Repite el proceso con uno de los dos montones
restantes. Por último cuenta el número
de cartas que te quedan en la mano.
Si la magia existe, dicho número coincidirá
con la carta superior del tercer montón
de la mesa. ¿Cierto?
¿Sabes por qué funciona el truco?
¿Podrías adaptarlo a la baraja
española?
Espero tus respuestas. Escríbeme a la
dirección
mtpalezp@lg.ehu.es
Publicaremos las mejores soluciones.