Edgardo
Mercado es coreógrafo,
bailarín y docente. De su formación
(principalmente en Argentina, EEUU y Francia)
y su exitosa carrera en el mundo de la danza
se puede saber más en este
enlace.
Como absoluta profana que soy en el mundo de
la danza, la faceta que me interesa destacar
de este coreógrafo es la que fusiona su
arte con las matemáticas. Antes de volcarse
en el mundo de la danza, Edgardo Mercado estudió ciencias
físicas e incluso impartió clases
de matemáticas de nivel superior. Esta
formación científica es la que
sin duda le ha llevado a plantear sus coreografías
con una especial inspiración matemática,
singular y seductora.
Esta reseña trata de su trilogía:
- Tierra
de Mandelbrot (2004)
distinguida con el premio Teatros
del Mundo 2005 en el V
Festival Internacional de Buenos Aires,
- Plano
difuso (2006) que recibió el
premio especial del Jurado durante el
certamen Paradigma
Digital, y
- Argumentos
a favor de la oscuridad (2007).
Agradezco a Edgardo Mercado el haberme hecho
llegar los DVD de estas tres obras. A pesar de
que él mismo me advirtió que las
grabaciones desdibujan muchas sensaciones, debo
reconocer que lo que he visto no me ha dejado
indiferente.
En las tres obras, y por medio de imágenes
incesantemente proyectadas sobre el escenario,
aparece la sensación de desintegración:
en muchos momentos, sólo se consigue ver
parte de los cuerpos de los actores, que se difuminan
ante los espectadores.
Edgardo Mercado dice de Tierra
de Mandelbrot: “En
esta obra no hay narrativa, no hay causa-efecto;
solo tres sujetos fractales transformando
nuestro modo de mirar, percibir y valorar
la realidad dentro del marco del paradigma
complejo, regido por el orden-desorden,
la recursividad y la autosimilitud.”
Dos
luces aparecen en medio de la oscuridad,
apenas se perciben trozos de los cuerpos de dos
personas que se manifiestan, reptan, giran y
desaparecen. Las dos bailarinas, desnudas, se
visten con ropas blancas ordenadas de manera
geométrica sobre el suelo. Comienzan a
proyectarse luces e imágenes: números,
códigos de barras, recortes de luz, que
estrían, fraccionan y recomponen los cuerpos
de las protagonistas. Aparece el violinista,
que a veces toca unos acordes que se mezclan
con el sonido electrónico grabado, a veces
permanece inmóvil en el escenario. Los
pequeños cuadrados proyectados sobre los
actores provocan un efecto multiplicativo al
moverse: las ideas fractales de recursividad
y autosimilitud se dejan ver de manera obsesiva.
Puede verse un fragmento de esta obra en este
enlace.


En Plano
difuso aparece proyectada
una casa en el fondo del escenario, un
hombre encapuchado parece caminar hacia
ella. La imagen de la casa de multiplica
y de repente todo desaparece. El bailarín
reaparece vestido de blanco; las luces
e imágenes proyectadas sobre el
escenario transmiten sensación de
velocidad, de movimiento, de profundidad.
Aparecen unos casilleros proyectados, donde
imágenes del bailarín, desde
diferentes puntos de vista, se van colocando
y evolucionando alrededor del actor. La
mezcla de estas imágenes digitales
con el cuerpo transmite una sensación
de irrealidad.
Un fragmento de esta obra
puede verse en este
enlace.




Argumentos
a favor de la oscuridad, es
un montaje experimental que tiene lugar
en un largo y estrecho pasillo del Centro
de Experimentación del Teatro Colón.
Lo que aprecia el espectador depende de
la posición que ocupa en las gradas
del teatro: dos puntos de vista diferentes
aparecen de un lado u otro del dispositivo
escénico.
Cinco bailarinas evolucionan en una escena en
donde se abren puertas y ventanas, se proyectan
figuras geométricas, enrejados, códigos
de barras y textos recortados que permiten apreciar
ciertas palabras: galaxia, velocidad, rotacional,
gravitacional, Big Bang, etc., que van invadiendo la
escena. Surgen voces susurrando en diversas lenguas,
mientras las bailarinas saltan y se deslizan
entre continuos cambios de iluminación
y de imágenes digitales que las rodean,
las hacen transparentes, intangibles, sin rostro.

En
la página
web de Edgardo Mercado aparece información
completa sobre estas tres obras, con explicaciones
del coreógrafo sobre su sentido, recortes
de prensa con críticas de expertos teatrales,
etc., que sin duda pueden dar una visión
mucho más veraz que la escrita en estas
líneas por, como he dicho al principio,
una absoluta profana en el tema.
En una entrevista concedida
a la cronista teatral Laura Papa, Edgardo
Mercado comentaba: La matemática
me brinda herramientas, es un camino que tengo
más transitado y por lo tanto me sale más
naturalmente diseñar espacial y corporalmente
en estos términos.