En 1961 termina los estudios
de Filosofía en Alemania. Entre 1961
y 1965 hace las licenciaturas de Matemáticas
y de Filosofía en la Universidad Complutense
de Madrid. Entonces ya tenía decidido
que su dedicación absoluta sería
a las matemáticas, y continuaba en la
Compañía de Jesús.
En la Facultad de Matemáticas
de la Complutense había alcanzado ya
un notable prestigio como estudiante, y el catedrático
Alberto Dou, compañero suyo como jesuita,
propició su marcha al Departamento de
Matemáticas de la Universidad de Chicago.
Allí estaban Antoni Zygmund y Alberto
Calderón, dos de los más destacados
especialistas del siglo XX en Análisis
Matemático. El segundo de ellos, argentino,
fue su director de tesis. Terminada ésta
y después de prolongar algún tiempo
su estancia en Estados Unidos, vuelve a la Facultad
de Matemáticas de la Complutense con
la convicción de ejercer una generosa
labor de servicio a través de las matemáticas.
Por entonces continuaba siendo jesuita y posiblemente
en sus sentimientos religiosos radicaba buena
parte de la motivación de su noble actitud,
pero estaba ya cerca la decisión de hacerse
seglar y esta circunstancia no cambió
su entrega a una amplia gama de personas de
su entorno. Puedo decir que en algún
momento me comentó que prefería
tener una familia como la mayoría de
quienes estaban próximos, para que éstos
lo sintieran más cercano. Así
es que en 1971 se casó con Mayte Garcia-Monge
y tuvieron dos hijos: Miguel, que es arquitecto
de reconocido prestigio, y Mayte, que ejerce
con intensidad la medicina como internista en
un hospital próximo a Madrid.
Después de su estancia
en los Estados Unidos de América vuelve
a la Complutense en Septiembre de 1969. Había
alcanzado una sólida formación,
se había provisto de problemas interesantes
para iniciar en la investigación a los
más jóvenes, y estaba dispuesto
a entregarse totalmente a su magisterio. Contribuye
de forma decisiva a mejorar sensiblemente la
situación en el ambiente universitario.
Eran tiempos difíciles y Miguel introduce
un nuevo aire con problemas de interés
y adecuados para quienes se iniciaban en la
investigación. Asimismo, estimula y ayuda
a jóvenes licenciados con buenas aptitudes
para que hagan el doctorado en prestigiosas
universidades norteamericanas. En Octubre de
1971, un poco después de casarse con
Mayte, yo tuve el honor de presentar la primera
tesis doctoral dirigida por él. En ese
tiempo había aceptado una invitación
para pasar el curso en una universidad de Río
de Janeiro. A mi tesis siguen muchas otras también
dirigidas por él en unos tiempos en los
que resultaba bastante difícil obtener
el doctorado en matemáticas sin salir
a alguna universidad extranjera. Por todo ello,
y por su calidad como profesor, el prestigio
académico de Miguel ha sido siempre muy
grande.
Son
muchas las áreas en las que ha desarrollado
su labor investigadora, comenzando por los Operadores
Integrales Singulares y la Diferenciación
de Integrales, teorías con aplicaciones
al Análisis de Fourier y a las Ecuaciones
en Derivadas Parciales. Más adelante
se interesa por las Ecuaciones Diferenciales
Ordinarias y sus vertientes de Estabilidad y
Control, así como por la Teoría
Geométrica de la Medida y las estructuras
Fractales. En la etapa final de su vida estudió
la Tensegridad, una disciplina muy nueva que
tiene vinculación con la Arquitectura
y el Arte. En los diversos campos ha dejado
buen número de artículos de investigación
y libros para la enseñanza. Son destacables
dos monografías que le han dado prestigio
internacional: Differentiation of Integrals
in Rn (1975) y Real Variable
Methods in Fourier Análisis (1981)
que, editadas por Springer-Verlag y North-Holland
respectivamente, son las primeras contribuciones
de matemáticos españoles en monografías
de esta naturaleza.
Ha sido catedrático
de Análisis Matemático en la Universidad
Autónoma de Madrid y después en
la Complutense, y también uno de los
miembros más activos de la Real Academia
de Ciencias desde su ingreso en 1983. Entre
1991 y 1998 fue presidente del ICMI (International
Comission on Mathematical Instruction). Éste
es el máximo órgano internacional
para la educación matemática,
y Miguel de Guzmán ha sido el primer
español que ocupe un cargo de este relieve
en el ámbito de las matemáticas.
En 1996 se celebró en
Sevilla bajo su presidencia el Congreso ICME
(International Congress on Mathematical Education).