Marie
Jean Antoine Nicolas Caritat, marqués de Condorcet nació
en Ribemont en Picardie, en el norte de Francia. Su padre, militar,
descendiente de una familia del Dauphiné, murió
cuando solamente tenía algunas semanas. Fue educado por
la familia de su madre, en un medio de la burguesía de
la judicatura picarda, habituado a las responsabilidades económicas
y políticas. Tras sus estudios con los jesuitas en Reims,
después en el Collège de Navarre en París,
se dedicó muy joven a las matemáticas puras, obteniendo
en seguida resultados muy generales sobre el cálculo integral.
Estos trabajos, comenzados desde el final de los años cincuenta,
en colaboración con su amigo y primer maestro, el abad
Girault de Keroudou, fueron apreciados y al mismo tiempo criticados
por Fontaine y D'Alembert que notaron su estilo a menudo confuso
y muy general. Estas investigaciones sobre el cálculo integral
le valieron entrar en la Académie des Sciences a los 26
años; culminaron al principio de los años ochenta
con un tratado (ciertamente inédito), conteniendo en particular
un teorema general sobre la integración de ecuaciones diferenciales
en términos finitos, cuarenta años antes que Liouville.
Condorcet ha probado en particular la irreducibilidad de las funciones
elementales de algunas integrales, como la de exp(x) / x. Ha considerado,
probablemente el primero, la eventualidad de las ecuaciones algebraicas
no resolubles mediante radicales (cuestión que no se clarificará
hasta los trabajos de Abel y de Galois).
La mayor parte de sus investigaciones se han publicado en las
Mémoires de l’Académie des sciences,
pero también en los artículos del « Supplément
» de la Encyclopédie (1776-1777). Ha mostrado
igualmente la necesidad de explicitar la naturaleza, entonces
oscura, de lo que se llaman los términos seculares del
movimiento de los planetas.
Desde 1767-1770, Condorcet redactó numerosas memorias sobre
el derecho, la aritmética política y el cálculo
de probabilidades; pero éstos no se dataron ni publicaron
hasta 1994. Tomando en serio las dudas de D'Alembert sobre los
fundamentos y la pertinencia del cálculo de probabilidades,
estimulado por Beccaria, el jóven matemático obtuvo
antes que Laplace el principio de verosimilitud (que permite pasar
de los efectos a las causas en un marco aleatorio), es lo que
hoy en día se llama la regla de sucesión de Bayes-Laplace
: si un evento ha sucedido m veces y ha fallado n veces, su probabilidad
puede estimarse en (m+l) / (m+n+2). Recordemos que los trabajos
de Bayes no se conocieron en el Continente hasta aproximadamente
1780.
Las primeras investigaciones de Condorcet, que incluían
también los arreglos regulares y la teoría de la
esperanza matemática, estaban pues ya marcados por la inquietud
de hacer útil el cálculo de probabilidades en las
ciencias morales y políticas.
Tras una activa participación en el ministerio Turgot (1774-1776),
Condorcet, ya secretario adjunto de la Académie des Sciences,
asumió totalmente la secretaría perpetua hasta los
momentos más fuertes de la Revolución. Prosiguió
sus investigaciones tanto en matemáticas puras como en
cálculo de probabilidades. Es sobre todo a partir de 1783
cuando elaboró, esta vez publicándola, su obra de
madurez sobre las probabilidades, sus problemas "inversos"
(hoy en día diríamos la estadística matemática)
y las condiciones filosóficas y prácticas de su
utilización. El Essai de 1785 contenía
una teoría del motivo de creer, la célebre paradoja
del voto, pero sobre todo la tentativa de demostración
"sobre un ejemplo" (el de los juicios) "que las
verdades de las ciencias morales y políticas son susceptibles
de la misma certidumbre que aquellas que forman el sistema de
los conocimientos físicos", a condición de
introducir una evaluación de los diferentes tipos de errores
posibles. En particular la evaluación simultánea
de las probabilidades de absolver a un culpable y condenar a un
inocente estuvo en la base de los trabajos ulteriores de Laplace,
de los cuales J. Neyman extrajo su inspiración para definir
la teoría de los tests estadísticos con los errores
de primera y de segunda especie
En la misma época, Condorcet publicó seis memorias
sobre el cálculo de probabilidades en los volúmenes
de la Académie des Sciences y unos artículos en
la Encyclopédie méthodique (1784-1789).
Estos escritos contenían innovaciones importantes: una
teoría de las esperanza matemática con solución
"a distancia finita" del problema de San Petesburgo,
una teoría de la complejidad de las sucesiones aleatorias
respecto a arreglos regulares, un modelo de dependencia de las
probabilidades que no es más que lo que hoy en día
se llaman "cadenas de Markov" e incluso "semi-markovianas",
respuestas al problema de la estimación estadística
cuando las probabilidades de los eventos dependen del tiempo (se
podría decir que prefigura, ciertamente de manera torpe
y poco utilizable, las series cronológicas), una definición
de las probabilidades a partir de las clases de eventos, una teoría
económica de la elección individual en un universo
con riesgo y en situación de competencia. Lamentablemente,
tal era la audacia, la redacción más programática
que acabada, y la exposición de las ideas tan poco límpida
y tan poco concebida sobre resultados prácticos, que estas
innovaciones no se entendieron ni durante su vida, ni aún
a lo largo de los dos siglos siguientes.
Fuertemente implicado en el movimiento enciclopédico, amigo
de D'Alembert, de Turgot y de Voltaire, Condorcet fue el último
de los enciclopedistas y el único que conoció la
Revolución francesa. Se comprometió a fondo, desarrollando
e ilustrando su visión científica de la política,
dejando una escasa inclinación a una concepción
romántica de la intervención popular. Esto le permitió
elaborar ideas muy fecundas en particular sobre la instrucción,
las mujeres, la esclavitud, los derechos del hombre, pero tuvo
a menudo poca percepción sobre los acontecimientos inmediatos.
Pasando a la clandestinidad bajo el Terror por haber criticado
demasiado abiertamente la Constitución del año I,
redactando en su escondite su célebre Esquisse d'un
Tableau historique des progrès de l'esprit humain,
huyó, fue arrestado el 27 de marzo de 1794 y encontrado
muerto en la prisión de Bourg-Egalité (Bourg-la-Reine)
dos días después. No se sabe si se suicidó
o si murió de una apoplegía.

Bosquejo de un cuadro histórico
de los progresos del espíritu humano (París 1795),
Marqués de Condorcet
Muy estimado en vida, el Condorcet matemático fue después
considerado como "mediocre" durante un siglo y medio.
Es sólo progresivamente, a partir de 1950, y gracias a
G.Th. Guilbaud y D. Black cuando su obra científica fue
reconsiderada, primero a propósito de la agregación
de las preferencias en relación con el teorema Arrow, después
a título de "matemático-filósofo"
estudiando y criticando las condiciones en las que se pueden fundar
las ciencias humanas y sociales. Sus trabajos matemáticos,
hablando con propiedad, no fueron redescubiertos hasta el decenio
1980
Bibliografía
Brian, E. (1994) La mesure de l’Etat, Albin Michel, París
Condorcet (1785) Essai sur l'application de l'analyse à
la probabilité des décisions rendues à la
pluralité des voix, París. Reimpresión, Chelsea,
New York (1972)
Condorcet (1994) Arithmétique politique. Textes rares ou
inédits. Ed. crítica y comentada por B. Bru y P.
Crépel, INED, París
Condorcet,
Tableau historique des progrès de l’esprit humain.
Projets, Esquisse, Fragments et Notes (1772-1794), bajo la dirección
de J.P. Schandeler y P. Crépel, París, INED, 2004
Crépel, P. (1988), in R. Rashed (dir.), Sciences à
l’époque de la Révolution française,
París, Blanchard, p. 267-325
Gilain, C. (1988), ibid., p. 87-147
Granger, G.G. (1956) La mathématique sociale du marquis
de Condorcet, PUF, París
Rashed, R.R. (1974) Condorcet, mathématique et société,
Hermann, París
Una versión un poco más corta de esta reseña
ha aparecido en inglés en C. Heyde and E. Seneta (eds.),
Statisticians of the centuries, New York, etc., Springer and ISI,
2001